En España se espera un acelerón en el ritmo con el que las empresas apuestan definitivamente por la red. El primer trimestre de este año se efectuaron en España más de 30 millones de operaciones por valor de más de 2.000 millones de euros (datos de transacciones con tarjetas de crédito; hay que sumar un 30% más de contrarreembolsos y transferencias).
Niveles de gasto por habitante igual que en Polonia, pero la búsqueda de información de productos está al nivel de los países más avanzados, aunque luego se opte por ejecutar la compra en una tienda física.
Este canal de distribución con quince años de existencia está muy lejos todavía de la maduración, comparado con otros países europeos. España es un país con un comercio de proximidad muy desarrollado, y vender por internet parecía como hacerse la competencia a uno mismo.
Primero fueron las agencias de viajes on line, luego los outlets, los que hicieron perder el miedo a comprar por internet, y hoy la suma de los tres mayores operadores, Privalia, Buy Vip y Vente-Privée, representa alrededor del 10% de lo que factura sólo Vente-Privée en Francia. La apuesta de Zara con se lanza todo el grupo Inditex es un reconocimiento en voz alta de que es rentable lanzarse al mundo también a través de internet, y la apuesta de Amazon de que puede hacerse en España.
En internet no hay países, sino idiomas, de hecho, el 52% de las operaciones realizadas desde España son en webs extranjeras.
Fuente:
Instituto Superior para el Desarrollo de Internet (ISDI)